Nutrición y suplementos en EII
Nutrición y suplementos en EII: Crohn y colitis ulcerosa
La nutrición y los suplementos en EII deben adaptarse a cada persona. No existe una dieta ni un protocolo universal para todos los casos.
Las necesidades cambian según la enfermedad, los síntomas y el estado nutricional. Además, influyen las cirugías, las estenosis, la medicación y la tolerancia individual.
Durante un brote, puede ser necesario reducir el esfuerzo digestivo. Por ello, se priorizan alimentos fáciles de digerir y bien tolerados.
En cambio, durante la remisión se busca ampliar la alimentación. Asimismo, se intenta mejorar la variedad y prevenir déficits nutricionales.
La nutrición en EII debe aportar suficiente energía, proteínas, vitaminas y minerales. Sin embargo, eliminar alimentos sin una razón clara puede favorecer la desnutrición.
Los suplementos pueden ayudar cuando existe una carencia o una necesidad concreta. Por ejemplo, pueden utilizarse hierro, vitamina B12, vitamina D, calcio o proteínas.
No obstante, los suplementos no son inocuos ni sustituyen una alimentación adecuada. Además, pueden interactuar con medicamentos o empeorar algunos síntomas digestivos.
Por tanto, su uso debe basarse en analíticas, síntomas y valoración profesional. No debería depender únicamente de recomendaciones generales de internet.
La nutrición y los suplementos en EII tampoco sustituyen el tratamiento médico. Aun así, pueden mejorar el estado nutricional, la recuperación y la calidad de vida.
En esta guía encontrarás información práctica sobre alimentación y suplementación. También aprenderás a adaptarlas durante el brote, la remisión, la cirugía y la recuperación.